08-06-08
Frente
a un euribor desenfrenado el reto de comprar una casa es tán difícil como
encontrar la Calabera de Cristal, y hay que armarse como Indiana Jones para
encontrar el tipo de interés más bajo del mercado.
De
todos los indicadores económicos que se ciernen sobre el sector residencial hoy
en día, la elección de una hipoteca con un tipo de interés lo más bajo posible
es casi la única variable que está en manos del consumidor. El ajuste ya se
está produciendo, grandes inmobiliarias han caído, pero las que se han
mantenido han sabido diversificarse y paliar el bajón de ventas del sector
residencial, ahora la crisis arrastrará a medianas y pequeñas inmobiliarias.
Para el comprador, esto quiere decir que será muy difícil que los precios bajen
más, sobre todo en vivienda nueva. Y como alientan ciertos anuncios de
inmobiliarias, ahora es el momento de comprar, no hay que esperar más.
Las
esperanzas del año 2008 se encuentran en el sector financiero.
Después de superar la primera sacudida producida a finales de 2007 con las
hipotecas ‘suprime’ del otro lado del Atlántico, poniendo a prueba la
salud y buen trabajo del sector financiero nacional, se esperaba un
comportamiento a la baja del euribor. Esperanzas que se alimentaron en el
primer tercio del año 2008 cuando después de más de dos años de subidas
continuas se inició un bajada que culminó en febrero
cuando el indicador se situó en un 4.379%.
Parecía
confirmar los informes del Banco de España realizados a
principios de año, donde apuntaban que la media del Euribor en todo el
ejercicio 2008 estaría en torno al 4,3%, y si se ponían la mirada en el
horizonte del 2009 el indicador bajaría hasta el 3,7%. Valores que situarían al
sector financiero español como uno de los más amigables con el cliente, puesto
que los préstamos hipotecarios se situarían por debajo de la inflacción.
Un
descenso del 0.6% aliviaría la economía maltrecha por la fuerte inflacción de
las familias, y supondría llegar a los niveles de septiembre de 2007 y en
diciembre de 2000. Así sobre una hipoteca media de 180.000 euros a 30 años, el
llegar en 2009 al 3.7% supondría un descenso de la cuota de 64,6 euros, lo que
al año equivaldría a 775,2 euros, casi el doble de la ayuda que el gobierno va
a dar a lo largo de este año a los contribuyentes de 2007 (los famosos 400
euros) para dar un poco de respiro al consumidor.